Comisiones Obreras de Cantabria

Comisiones Obreras de Cantabria
concentración 31 de mayo

viernes 9 de marzo de 2018

#8MCCOO: de corriente a tsunami

Este 8 de marzo fuimos tsunami... uno de esos que no esperan los que creen que la clase trabajadora está dormida, uno de esos que nos obliga a luchar cada día más y cada día mejor.

Hay corrientes destinadas a desbordarse. No son todas, ni los pronósticos se cumplen siempre, pero cuando lo imaginable acontece, hay una fuerte corriente de energía que nos recorre y nos hace fuertes en la lucha digna de la clase trabajadora.
Este 8 de marzo la corriente feminista, el hartazgo secular de las mujeres, la digna reclamación de igualdad para quienes -sin duda- somos iguales, se desbordó. Lo hizo en todo el Estado y en Cantabria tomó dimensiones emocionantes. La Policía tuvo que rectificar su dato de participación en la manifestación unitaria que cerraba un intenso día de huelga y movilizaciones y de las 15.000 personas que sumó a eso de las 20:30 pasó a las 22.000 de las 21:30. Fueron más, casi con toda seguridad, pero hay un momento que la amalgama se hace cemento y las personas individuales ya son corriente desbordada.
Mujeres, muchas mujeres. Mujeres jóvenes, muchas mujeres jóvenes; miles de ellas. Pero también familias enteras, hombres, niñas contentas de ser niñas y de saber qué pueden ser mujeres en una sociedad más igualitaria.
Las compañeras y compañeros de CCOO de Cantabria mostraron su compromiso durante toda la jornada. Se les podía ver a las puertas de sus centros de trabajo en Cementos Alfa, Ferrovial o FCC, en Altadis, en Conservera Castreña, en Nestlé, en Gamesa, Sidenor o Solvay, en los hospitales de Laredo o en Valdecilla, en el Puerto de Santander o en los juzgados, las trabajadoras de Ayuda a Domicilio… es difícil hacer el listado porque fueron miles de trabajadoras y trabajadores los que visibilizaron las reivindicaciones contra la brecha salarial, la precarización laboral de las mujeres o contra las violencias machistas.
"Esta es la prueba de que ya no aguantamos más y que las mujeres hemos sacado nuestra lucha a las calles", decía Rosa Mantecón, secretaria de Mujeres de CCOO de Cantabria, contenta tras un intenso día que arrancó con piquetes informativos que recorrieron el centro de Santander desde las 9 de la mañana. Pronto se pudo sentir que la manifestación de la tarde sería histórica. En la Plaza del Ayuntamiento, cerca de 4.000 personas respondieron al llamado de los sindicatos en la concentración de las 12:30. Otras tantas, muchas de ellas mujeres jóvenes, recorrieron la ciudad en la marcha de las Asambleas Feministas: alegre, reivindicativa, contagiosa.
A las 19:30 el entorno de la Plaza Numancia era una débil represa para la corriente que fluía desde todos los puntos cardinales. Cuando la cabecera de la manifestación ya estaba en el cruce de Jesús de Monasterio con la calle Cervantes, miles de personas aún no habían entrado en la calle Burgos.
La Plaza del Ayuntamiento, ampliada a la calle Calvo Sotelo, no fue cauce suficiente para las batucadas, cacerolas, carritos con niñas y niños, carteles con lemas diversos. Mujeres, muchas mujeres. Mujeres jóvenes, muchas mujeres jóvenes; miles de ellas. Pero también familias enteras, hombres, niñas contentas de ser niñas y de saber qué pueden ser mujeres en una sociedad más igualitaria le dijeron a la clase política y a quien sigue sin querer escuchar que estamos Vivas y nos queremos Libres y Unidas. Ayer, no comenzó todo, pero la corriente se hizo tsunami imparable… Y ya sabéis, compañeras, compañeros, que a los tsunamis de la clase trabajadora no se les puede parar.

#8MCCOO: de corriente a tsunami

viernes 9 de marzo de 2018